{"id":10165,"date":"2019-09-18T07:13:02","date_gmt":"2019-09-18T12:13:02","guid":{"rendered":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/?p=10165"},"modified":"2019-09-18T07:13:02","modified_gmt":"2019-09-18T12:13:02","slug":"el-valor-que-nos-da-conocer-nuestros-puntos-ciegos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/2019\/09\/18\/el-valor-que-nos-da-conocer-nuestros-puntos-ciegos\/","title":{"rendered":"El valor que nos da conocer nuestros puntos ciegos"},"content":{"rendered":"<div><img src='https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo.jpg' style='max-width:600px;' \/><\/p>\n<div>\n<p><a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\">Forbes M\u00e9xico<\/a>.<br \/>\n <a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/el-valor-que-nos-da-conocer-nuestros-puntos-ciegos\/\">El valor que nos da conocer nuestros puntos ciegos<\/a><\/p>\n<div><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"719\" src=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" style=\"margin-bottom: 15px;\" srcset=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo.jpg 1280w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo-300x169.jpg 300w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo-768x431.jpg 768w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo-1024x575.jpg 1024w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo-600x337.jpg 600w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo-200x112.jpg 200w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo-640x360.jpg 640w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo-320x180.jpg 320w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" data-full-size=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/09\/capo.jpg\" data-caption=\"Foto Pexels.\" data-description=\"\" \/><\/div>\n<p>Por m\u00e1s que creamos que no es as\u00ed, todos sin excepci\u00f3n tenemos puntos ciegos. Sin importar qu\u00e9 tan inteligentes somos, cu\u00e1n expertos somos, d\u00f3nde estemos parados, c\u00f3mo abordemos los temas o el nivel de apertura que creamos tener, siempre tenemos puntos que no alcanzamos a ver. Sin embargo, siempre hay remedio. El mejor ejemplo que se me ocurre es pensar en un lunar en la nuca. Por m\u00e1s esfuerzos que hagamos, m\u00e1s contorsiones que logremos no podremos verlo con nuestros propios medios: necesitamos ayuda. Un espejo podr\u00e1 ayudarnos a asumir la existencia de ese lunar.<\/p>\n<p>El ejemplo del lunar y el espejo me gusta mucho y lo utilizo con frecuencia. Lo que pasa con los puntos ciegos es similar a lo que pasa con el lunar en la nuca: para verlo necesitamos que alguien m\u00e1s nos diga que existe y para corroborarlo, nos hace falta algo que nos permita ver. Desde luego, el camino es complicado \u2014m\u00e1s cuando nosotros mismos nos encargamos de hacerlo tortuoso\u2014. Por lo general, cuando nos dicen que ah\u00ed est\u00e1 el lunar, tendemos a negar su existencia. Cerramos los ojos y creemos que al decir que no est\u00e1, efectivamente, ya no est\u00e1. O, si la evidencia nos quita la posibilidad de la negaci\u00f3n, entonces, buscamos minimizarlo.<\/p>\n<p>El problema es que esta actitud nos lleva a percibir la realidad en forma equivocada en forma tal que se puede convertir en un obst\u00e1culo. Pensemos en lo siguiente: hay una persona que est\u00e1 dando un discurso con informaci\u00f3n relevante para nuestro quehacer. Lo que dice es importante, pero, tiene una hoja de perejil pegada al diente. Ese distractor nos llevar\u00e1 a enfocarnos en el lugar equivocado. Nadie se atreve a interrumpir al del perejilazo sobre lo que trae atrapado en el diente por miedo y, ojal\u00e1 se lo hubieran dicho. El mensaje que entreg\u00f3 se vio desviado por un obst\u00e1culo del que ni siquiera se dio cuenta y que hubiera podido resolver en un instante.<\/p>\n<p>Toda esta reflexi\u00f3n se me vino a la mente por una declaraci\u00f3n de Lou Aversano quien tiene bajo su responsabilidad el manejo corporativo de clientes en Ogilvy a nivel mundial. &#8220;Tienes que estar dispuesto a quemar tus botes salvavidas antes de que alguien los queme por ti&#8221;, dijo Aversano. Sin embargo, admite que a menudo es dif\u00edcil que la gente acepte sugerencias y mucho menos que admitan que hay algo que no consideraron o que sus propuestas no funcionan. Los emprendedores se casan con la idea que tienen y son incapaces de ver fallas o defectos en sus proyectos, para los ejecutivos veteranos, que construyeron su \u00e9xito a la antigua usanza, idear ideas para cambiarlo todo resulta complicado y muchos ejecutivos se sienten intimidados ante una observaci\u00f3n. &#8220;Vemos cosas desde cierta altura, y tenemos sesgos basados en nuestro legado&#8221;, agrega Aversano.<\/p>\n<p>Es irremediable, todos tenemos puntos ciegos. Nadie se escapa. Por fortuna, existen soluciones. As\u00ed como el ejemplo del lunar en la nuca, cualquiera debi\u00e9ramos tener un espejo que nos ayude a ver lo que nosotros no podemos. En el mundo de la escritura, existen los talleres que son grupos de personas que se leen sus textos para conocer la opini\u00f3n de sus pares. Para m\u00ed los m\u00e1s exitosos son aquellos en los que el autor lee y despu\u00e9s cierra la boca para escuchar lo que los dem\u00e1s tienen que decir. Aquellos en los que no caben las justificaciones, ni las defensas.<\/p>\n<p>S\u00f3lo as\u00ed existe la plena libertad para que se pueda llevar a cabo una cr\u00edtica constructiva y para que el que recibe el mensaje tenga los o\u00eddos, la mente y el coraz\u00f3n abiertos para notar aquello que naturalmente no logr\u00f3 percibir. Frecuentemente, me topo con emprendedores o ejecutivos que despu\u00e9s de presentar una idea est\u00e1n listos para recibir las ovaciones y los aplausos, pero cuando se trata de escuchar lo que no est\u00e1 bien la disposici\u00f3n se les cae al suelo. Los peores son los que se enojan, se ofenden o se r\u00eden con arrogancia. Son las t\u00edpicas personas que prefieren ir por la vida con el perejil entre los dientes.<\/p>\n<p>Por supuesto, debemos tener mucho cuidado para elegir nuestros espejos. Nuestros espejos deben ser personas talentosas, gente en qui\u00e9n podr\u00eda contar para el rendimiento, la lealtad y una nueva visi\u00f3n del mundo. Para encontrar a ese espejo hay que trabajar. Es como sacar la l\u00e1mpara de Di\u00f3genes y elegir ideas para transformar y guiar a un mejor camino. Toma tiempo y disposici\u00f3n. Se trata de un conducto para las formas de pensar y trabajar que permitan ver lo que desde nuestro punto de vista no alcanzamos a observar.<\/p>\n<p>Lo que define a un espejo o grupo de espejos es que trabajan de manera efectiva y leal y, sobre todo, tienen la capacidad de expandir su visi\u00f3n del mundo o conjunto de habilidades. Esa \u00faltima parte generalmente significa que alguien que difiere de uno en m\u00e1s de un sentido. La diversidad tiene frutos magn\u00edficos, mientras m\u00e1s distinto a uno es este espejo, mejor ser\u00e1. Por lo tanto, es mejor que sean diferentes en g\u00e9nero, etnia, preferencias, antecedentes profesionales, estilo de gesti\u00f3n o experiencia de vida. He visto, por ejemplo, a ejecutivos tener acceso a nuevos mercados a trav\u00e9s de un buen espejo que entiende las prioridades de salud de las mujeres, sensibilidades culturales latinoamericanas o las necesidades de planificaci\u00f3n financiera de la comunidad migrante; tambi\u00e9n he visto a hombres y mujeres elevarse hasta convertirse en directores de empresas gigantes con la ayuda de espejos que extienden lealmente su alcance y llenan sus brechas de conocimiento y habilidad.<\/p>\n<p>Por supuesto, esta pr\u00e1ctica implica riesgos. Riesgos que he padecido en carne propia y han dejado cicatrices en la piel. Por lo tanto, la prudencia se recomienda.<\/p>\n<p>Este es un deporte que no se le recomienda a los ingenuos, por ser una pr\u00e1ctica de alto riesgo. Tampoco es para los arrogantes que creen que todo lo saben, porque en esa condici\u00f3n, no les servir\u00e1 de nada. En grupos de espejos, las faltas de comunicaci\u00f3n pueden ocurrir, especialmente cuando son \u2014como sostengo que deber\u00edan ser\u2014 tan diferentes a uno. Tambi\u00e9n puede ser dif\u00edcil no dejar que la relaci\u00f3n tome demasiado tiempo \u2014el espejo debe quien haga la mayor parte del trabajo. Luego est\u00e1 el riesgo de que el elegido, en quien se ha invertido p\u00fablicamente tiempo, responsabilidades y capital reputacional, decepcione al no hacer crecer los resultados, impresionar a importantes partes interesadas o convertirse en un traidor y quitarte el trabajo. No son pocos los que traicionan la confianza de su patrocinador, causando un da\u00f1o inmenso. Por eso insisto, en considerar bien las opciones.<\/p>\n<p>Pero hecho bien, los beneficios de tener un talento con una visi\u00f3n distinta, que trabaja lealmente, realizando tareas para las que ni se tiene el tiempo, las habilidades o la inclinaci\u00f3n, son simplemente demasiado grandes para ignorar. Por lo tanto, los espejos act\u00faan para mitigar los riesgos y maximizar los beneficios de una inversi\u00f3n significativa de tiempo y alcance. Adem\u00e1s de los beneficios que nos implica tomar en cuenta la opini\u00f3n de alguien que nos permite ver los defectos que nosotros no tomamos en cuenta, estos espejos son de gran ayuda si elegimos a personas que saben hacer y disfrutan lo que nosotros detestamos, no entendemos o no estimamos. Por ello, lo primero es entender cu\u00e1les son nuestros puntos ciegos y as\u00ed permitir la ayuda de alguien que pueda ver lo que nosotros no.<\/p>\n<p><strong>Contacto:<\/strong><\/p>\n<p>Correo:\u00a0<a href=\"mailto:ceciliaduran@me.com\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">ceciliaduran@me.com<\/a><\/p>\n<p>Twitter:\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/cecyduranmena?lang=es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@CecyDuranMena<\/a><\/p>\n<p>Blog:\u00a0<a href=\"https:\/\/ceciliaduran.wordpress.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Las ventanas de Cecilia Dur\u00e1n Mena<\/a><\/p>\n<p><em>Las opiniones expresadas son s\u00f3lo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la l\u00ednea editorial de\u00a0<strong>Forbes M\u00e9xico<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p><strong>Lee tambi\u00e9n: <a title=\"Festejar y sonre\u00edr, no son las claves del \u00e9xito, pero c\u00f3mo ayudan\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/festejar-y-sonreir-no-son-las-claves-del-exito-pero-como-ayudan\/\">Festejar y sonre\u00edr, no son las claves del \u00e9xito, pero c\u00f3mo ayudan<\/a><\/strong><\/p>\n<p><a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/el-valor-que-nos-da-conocer-nuestros-puntos-ciegos\/\">El valor que nos da conocer nuestros puntos ciegos<\/a><br \/>\n<a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/author\/cduranm\/\">Cecilia Dur\u00e1n Mena<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Forbes M\u00e9xico. 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