{"id":3036,"date":"2019-06-22T08:07:40","date_gmt":"2019-06-22T13:07:40","guid":{"rendered":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/?p=3036"},"modified":"2019-06-22T08:07:40","modified_gmt":"2019-06-22T13:07:40","slug":"chicuarotes-y-el-pais-sin-salida-ni-futuro-de-gael","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/2019\/06\/22\/chicuarotes-y-el-pais-sin-salida-ni-futuro-de-gael\/","title":{"rendered":"\u2018Chicuarotes\u2019 y el pa\u00eds sin salida ni futuro de Gael"},"content":{"rendered":"<div><img src='https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes.jpg' style='max-width:600px;' \/><\/p>\n<div>\n<p><a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\">Forbes M\u00e9xico<\/a>.<br \/>\n <a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/chicuarotes-y-el-pais-sin-salida-ni-futuro-de-gael\/\">\u2018Chicuarotes\u2019 y el pa\u00eds sin salida ni futuro de Gael<\/a><\/p>\n<div><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" style=\"margin-bottom: 15px;\" srcset=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes.jpg 1280w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes-300x169.jpg 300w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes-768x432.jpg 768w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes-600x338.jpg 600w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes-200x113.jpg 200w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes-640x360.jpg 640w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes-320x180.jpg 320w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" data-full-size=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/06\/Chiracuotes.jpg\" data-caption=\"\" data-description=\"\" \/><\/div>\n<p>El cl\u00e1sico del cine mexicano <em>Mar\u00eda Candelaria<\/em> (1944) culmina con el pueblo de Xochimilco, el de uno de sus muchos barrios, saliendo a la calle para apedrear a una inocente muchacha (Dolores del R\u00edo) por un malentendido azuzado por un diab\u00f3lico (y ganoso) lugarteniente. La ingenua Mar\u00eda cae presa de la ignorancia del pueblo, su pueblo, quienes ven sus acciones como un mal a erradicar, aun cuando \u00e9stas no tengan maldad en su desarrollo.<\/p>\n<p>D\u00e9cadas despu\u00e9s, en 1976, Felipe Cazals revisa ese momento en <em>Canoa<\/em>, con una historia similar sucedida en un peque\u00f1o poblado de Puebla, donde sus habitantes, azuzados por el miedo al socialismo, deciden tomar las armas en contra unos estudiantes sospechosos de diseminar el mensaje de los rojos. En el momento cruento, Cazals se permite hacer un par de apuntes llenos de humor negro: mientras la violencia sucede, un par de campesinos hablan de sus animalitos como si nada sucediera.<\/p>\n<p>La combinaci\u00f3n del esp\u00edritu de esas dos escenas \u2013la melodram\u00e1tica y paternalista visi\u00f3n de Emilio Fern\u00e1ndez, junto a la mirada sombr\u00eda y pesimista de Cazals\u2013 parece ser el objetivo de <em>Chicuarotes<\/em> (2019), el nuevo largometraje del actor Gael Garc\u00eda Bernal como director, doce a\u00f1os despu\u00e9s de su estreno como realizador en la poco vista y olvidada \u2013para beneficio de Gael\u2013 <em>D\u00e9ficit<\/em> (2007).<\/p>\n<p>Esto queda demostrado desde la primera escena de <em>Chicuarotes<\/em>: Cagalera (Benny Emmanuel) y su amigo, Moloteco (Gabriel Carbajal), viajan a bordo de un cami\u00f3n en una de las avenidas m\u00e1s conocidas al sur de la Ciudad de M\u00e9xico; su intenci\u00f3n es ganarse unos pesos con una sosa y choteada rutina c\u00f3mica. Ante la falta de est\u00edmulos econ\u00f3micos de parte del p\u00fablico, Cagalera decide tomar por las armas aquello que le neg\u00f3 su comedia ante la imp\u00e1vida pero obediente mirada de Moloteco \u2013muy similar a la del compa\u00f1ero de fechor\u00edas de Gael en <em>Museo<\/em> (2018), de Alonso Ruizpalacios.<\/p>\n<p>Para <a href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/forbes-life\/gael-garcia-bernal-festival-de-cannes\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Gael, y su guionista Augusto Mendoza<\/a>, el pa\u00eds se ha reducido a esa imagen. M\u00e9xico es un pa\u00eds sin ley, sin orden, donde las injusticias sociales generacionales s\u00f3lo han creado m\u00e1s violencia. El vac\u00edo de la ley se llena con un deseo criminal por \u201csalir adelante\u201d y escapar del barrio sin importar los costos. Cagalera no tiene rasgos redimibles porque su naturaleza tozuda y llena de confianza en s\u00ed mismo no lo permite, como los torpes criminales de <em>Tarde de perros<\/em> (<em>Dog Day Afternoon<\/em>, 1975) aunque sin rasgos que los vuelvan emp\u00e1ticos.<\/p>\n<p>Una y otra vez lo veremos sacrificar a aquellos a su alrededor falto de remordimiento. El entorno es un escal\u00f3n m\u00e1s a superar, ovejas listas para ser sacrificadas en aras pasar al siguiente obst\u00e1culo. Cagalera vive con el esp\u00edritu del Jaibo, el gandalla inolvidable interpretado por Roberto Cobo en <em>Los olvidados<\/em> (1950), inmolando los puentes necesarios para su subsistencia reduciendo sus opciones a futuro.<\/p>\n<p>Esta idea se desarrolla mediante vi\u00f1etas del barrio donde vive Cagalera, una estructura que obedece a la manera que se construy\u00f3 el guion, lleno de an\u00e9cdotas que Mendoza como nativo de la zona presenci\u00f3, ahora atribuidas a un solo personaje. Esto elimina el sentido de comunidad al que parece aludir la pel\u00edcula, porque la comunidad en s\u00ed s\u00f3lo sirve para avanzar la trama cuando sea necesario. Un retrato coral de Xochimilco sin coralidad.<\/p>\n<p><em>Chicuarotes<\/em> se convierte entonces en un alegato contra la violencia sin mucha elocuencia, limit\u00e1ndose a retratar a unos j\u00f3venes sin mucho futuro y <em>shockear<\/em> al p\u00fablico con sus actos m\u00e1s viles. Por eso la segunda parte del largometraje parece responder al sensacionalismo del tercer mundo, del barrio. El miserabilismo que tanto gusta en los festivales europeos, digno de un encabezado del <em>\u00a1Alarma!<\/em> o de una cr\u00f3nica en <em>Mujer: casos de la vida real<\/em>, disfrazado de preocupaci\u00f3n social.<\/p>\n<p>El pa\u00eds de <em>Chicuarotes<\/em> no tiene salida, ni futuro. Est\u00e1 sumido en una permanente crisis que, al menos para Gael Garc\u00eda Bernal, carece de soluciones, s\u00f3lo una empinada ca\u00edda al caos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Contact<\/strong>:<\/p>\n<p>Twitter:\u00a0<a href=\"https:\/\/twitter.com\/pazespa\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">@pazespa<\/a><\/p>\n<p>Tumblr:\u00a0<a href=\"http:\/\/pazespa.tumblr.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">pazespa<\/a><\/p>\n<p>P\u00e1gina web:\u00a0<a href=\"http:\/\/butacaancha.com\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">Butacaancha.com<\/a><\/p>\n<p><em>Las opiniones expresadas son s\u00f3lo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la l\u00ednea editorial de\u00a0<strong>Forbes M\u00e9xico<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p><a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/chicuarotes-y-el-pais-sin-salida-ni-futuro-de-gael\/\">\u2018Chicuarotes\u2019 y el pa\u00eds sin salida ni futuro de Gael<\/a><br \/>\n<a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/author\/rafael-paz\/\">Rafael Paz<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Forbes M\u00e9xico. \u2018Chicuarotes\u2019 y el pa\u00eds sin salida ni futuro de Gael El cl\u00e1sico del cine mexicano Mar\u00eda Candelaria (1944) culmina con el pueblo de Xochimilco, el de uno de sus muchos barrios, saliendo a la calle para apedrear a una inocente muchacha (Dolores del R\u00edo) por un malentendido azuzado por un diab\u00f3lico (y ganoso) 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