{"id":3730,"date":"2019-07-01T07:19:17","date_gmt":"2019-07-01T12:19:17","guid":{"rendered":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/?p=3730"},"modified":"2019-07-01T07:19:17","modified_gmt":"2019-07-01T12:19:17","slug":"como-saber-cuales-unicornios-realmente-lo-son","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/2019\/07\/01\/como-saber-cuales-unicornios-realmente-lo-son\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo saber cu\u00e1les unicornios realmente lo son"},"content":{"rendered":"<div><img src='https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle.jpg' style='max-width:600px;' \/><\/p>\n<div>\n<p><a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\">Forbes M\u00e9xico<\/a>.<br \/>\n <a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/como-saber-cuales-unicornios-realmente-lo-son\/\">C\u00f3mo saber cu\u00e1les unicornios realmente lo son<\/a><\/p>\n<div><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1280\" height=\"720\" src=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle.jpg\" class=\"attachment-full size-full wp-post-image\" alt=\"\" style=\"margin-bottom: 15px;\" srcset=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle.jpg 1280w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle-300x169.jpg 300w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle-768x432.jpg 768w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle-640x360.jpg 640w, https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle-320x180.jpg 320w\" sizes=\"(max-width: 1280px) 100vw, 1280px\" data-full-size=\"https:\/\/cdn.forbes.com.mx\/2019\/02\/marioValle.jpg\" data-caption=\"Foto: Reuters.\" data-description=\"\" \/><\/div>\n<p>Comenzando el nuevo milenio, fuimos testigos de una de las mayores burbujas en la historia de los mercados financieros: la fi. El acelerado desarrollo de internet, en los a\u00f1os previos, fue impresionante. La plataforma, en efecto, llegar\u00eda a revolucionar nuestra experiencia en el mundo; pero, en su momento, a\u00fan exist\u00eda demasiada incertidumbre sobre los modelos de negocios viables. No obstante, nada detuvo la especulaci\u00f3n. Miles de p\u00e1ginas nac\u00edan cada tanto y, cuando sal\u00edan a bolsa, obten\u00edan grandes valuaciones en el mercado, a pesar de no generar utilidades. Entre 1995 y 2000, el \u00edndice Nasdaq pr\u00e1cticamente se quintuplic\u00f3.<\/p>\n<p>Sin embargo, la burbuja termin\u00f3 por reventar, porque, con el tiempo, cantidades considerables de estas empresas fueron incapaces de generar ganancias. De su m\u00e1ximo, en marzo de 2000, a octubre de 2002, el \u00edndice Nasdaq cay\u00f3 77%, y tardar\u00eda otros 15 a\u00f1os en regresar al nivel que alcanz\u00f3 durante la burbuja.<\/p>\n<p>La principal raz\u00f3n por la que estas empresas pod\u00edan obtener valuaciones extraordinarias era que algunos inversionistas cre\u00edan que, con la llegada de internet, se hab\u00eda creado un nuevo paradigma en el que los m\u00e9todos tradicionales de valuaci\u00f3n ya no les servir\u00edan a las empresas digitales.<\/p>\n<p>Hoy, nos encontramos ante una nueva ola de colocaciones en bolsa: llegan empresas con modelos disruptivos. Inversionistas y publicaciones de gran prestigio est\u00e1n haciendo comparaciones entre \u00e9stas y las colocaciones del <em>dotcom<\/em>.<\/p>\n<p>Hablo de firmas como Lyft, Uber, WeWork, Spotify o Snapchat. En los \u00faltimos a\u00f1os, estas empresas han podido expandirse gracias a un acceso sin precedentes al financiamiento privado, a trav\u00e9s de los llamados <em>venture<\/em> <em>funds<\/em>. Hoy, algunas ya han salido a bolsa y otras est\u00e1n preparando sus colocaciones. El problema, sin embargo, resuena: se est\u00e1n haciendo p\u00fablicas sin tener un solo d\u00f3lar de utilidad. Seg\u00fan <em>The Economist<\/em>, s\u00f3lo 12 de estos unicornios (empresas nuevas de tecnolog\u00eda con valuaciones superiores a los 1,000 millones de d\u00f3lares) reportaron p\u00e9rdidas, y \u00e9stas acumulan 47,000 millones de d\u00f3lares, un monto que representa m\u00e1s del doble de todas las utilidades de las empresas del IPC.<\/p>\n<p>Una premisa b\u00e1sica de cualquier inversionista es que el valor de una inversi\u00f3n son los flujos futuros tra\u00eddos a valor presente, descontados por una tasa de inter\u00e9s que represente el costo de oportunidad. Pero \u00bfc\u00f3mo valuamos a las empresas de tecnolog\u00eda que no s\u00f3lo no generan flujos, sino que no tienen siquiera (muchas de ellas) una proyecci\u00f3n de cu\u00e1ndo van a empezar a generarlos?<\/p>\n<p>Hasta el momento, las valuaciones de estas firmas se han basado en otras m\u00e9tricas, como el n\u00famero de viajes (en el caso de Uber y Lyft) o en el n\u00famero de metros cuadrados (en el de WeWork). Es decir, a primera vista parecer\u00eda que se est\u00e1n repitiendo los errores que se cometieron hace 20 a\u00f1os, en la burbuja del <em>dotcom<\/em>: se est\u00e1n justificando inversiones en empresas que pierden dinero con m\u00e9tricas de valuaci\u00f3n no tradicionales.<\/p>\n<p>Sin embargo, existen varias diferencias importantes entre ambos fen\u00f3menos. Por supuesto, la m\u00e1s relevante es la naturaleza de las empresas en cuesti\u00f3n. Unicornios como Uber, Spotify y WeWork son compa\u00f1\u00edas que no s\u00f3lo han transformado sus industrias&#8230; y nuestras vidas, sino que generan miles de millones de d\u00f3lares, al menos, en ventas.<\/p>\n<p>Pero \u00bfc\u00f3mo podemos saber cu\u00e1les de estos unicornios realmente lo son? Recordemos que muchas de las empresas que revolucionan las industrias con una nueva tecnolog\u00eda no son las que logran capitalizar todo su potencial; por ejemplo, Apple no cre\u00f3 el primer <em>smartphone<\/em>; ni Ford, el primer autom\u00f3vil.<\/p>\n<p>Cierro con una an\u00e9cdota: Alguna vez escuch\u00e9 a un gran inversionista estadounidense decir que, cuando la mayor\u00eda asegura que no es un buen momento para usar las m\u00e9tricas tradicionales de valuaci\u00f3n, sin duda \u00e9se es el mejor momento para usar las m\u00e9tricas tradicionales de valuaci\u00f3n. \u00bfEstamos ante una nueva burbuja o viendo el nacimiento de una nueva forma de capitalizar empresas de tecnolog\u00eda? Veremos.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Las opiniones expresadas son s\u00f3lo responsabilidad de sus autores y son completamente independientes de la postura y la l\u00ednea editorial de\u00a0<strong>Forbes M\u00e9xico<\/strong>.<\/em><\/p>\n<p><a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/como-saber-cuales-unicornios-realmente-lo-son\/\">C\u00f3mo saber cu\u00e1les unicornios realmente lo son<\/a><br \/>\n<a rel=\"nofollow\" href=\"https:\/\/www.forbes.com.mx\/author\/alejandro-legorreta\/\">Alejandro Legorreta<\/a><\/p>\n<\/div>\n<\/div>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Forbes M\u00e9xico. C\u00f3mo saber cu\u00e1les unicornios realmente lo son Comenzando el nuevo milenio, fuimos testigos de una de las mayores burbujas en la historia de los mercados financieros: la fi. El acelerado desarrollo de internet, en los a\u00f1os previos, fue impresionante. La plataforma, en efecto, llegar\u00eda a revolucionar nuestra experiencia en el mundo; pero, en [&hellip;]<\/p>","protected":false},"author":91,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"","ast-site-content-layout":"","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","theme-transparent-header-meta":"","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"default","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-3730","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-uncategorized"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3730","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/91"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3730"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3730\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3730"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3730"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/enlacescorporativos.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3730"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}